Algo de historia - En abril de
1889 fue colocada la piedra fundamental de los nuevos mataderos, que iban a dar por
finalizado el ciclo de los de Corrales Viejos, ubicados en la zona de Parque de los
Patricios. A partir de 1901 se inauguraron las nuevas instalaciones. Hasta entonces
Mataderos era Nueva Chicago, denominación vinculada a la industria de la carne en esa
ciudad norteamericana.
Paisaje - Es prolongación de la pampa, por donde el
resero solía traer los animales para la faena al matadero, donde el porteño se entrevera
con el criollo. Inmigrantes y criollos conviven laboralmente. Los mataderos - El antiguo
edificio de la administración de los mataderos fue declarado Monumento Histórico
Nacional.
Se pueden apreciar allí la tradicional recova y un
mirador. (Murguiondo, Av. Lisandro de la Torre, José Enrique Rodó y Av. Eva Perón).
Integrando el conjunto se alza en Av. Lisandro de la Torre y de los Corrales el Monumento
al Resero, obra del escultor argentino Emilio J. Sarniguet (1887-1943).
Resero es el nombre que hasta hace un tiempo se daba a
los matarifes y los que compraban reses, ahora son los peones que se ocupan del arreo del
ganado. Este nombre se usó más en Buenos Aires que en cualquier otra parte del país.
En el ala derecha del edificio funciona el Museo Criollo
de los Corrales. Las instalaciones cuentan con un patio con aljibe y horno de barro, como
también una pulpería. (Av. de los Corrales 6476) - En ese sector del barrio se realiza
la Feria de Mataderos que data de 1984. Allí se comen platos regionales y se realizan
espectáculos folclóricos. También se venden artesanías indígenas y criollas. Funciona
los domingos desde las 11 horas.
